México y Marruecos son
los grandes ganadores de los fondos para el clima. Sin embargo, muchos países
en desarrollo quedan atrás en la financiación internacional de los nueve fondos
climáticos destinados a apoyar proyectos para ayudarles a adaptarse al cambio
climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
La cuestión es si
estamos optimizando el poco dinero disponible .Hay muchos ejemplos de buenas
prácticas, pero los fondos tienen que ser mas innovativos, deben tener formas
más estandarizadas para medir sus impactos y deben incorporar también las
dinámicas de la política loca.
Más valentía para financiar proyectos
por los que no apuesta el sector privado debido a que se perciben como
arriesgados. Esto implicaría, por ejemplo, entrar en países con un riesgo
soberano alto u otorgar créditos en monedas locales, con más riesgo asociado.
Un enfoque más innovador, más apoyo a la
investigación y a la innovación tecnológica, y más capital semilla a las
‘buenas ideas’.
Usar el tipo adecuado de financiación en
cada caso a fin de incentivar la inversión al costo más bajo. Se necesita más
financiación ‘inteligente’, que maximice los impactos.
Más apoyo a las entidades locales y
naciones, a la regulación adecuada y la capacidad institucional. Y generar
incentivos adecuados en economías emergentes.
Muchos países
vulnerables al cambio climático reciben muy poco dinero, incluyendo estados
frágiles afectados por conflictos, como Costa de Marfil y Sudán del Sur, que
recibieron menos de 700.000 dólares. Este grupo también incluye varios países
altamente vulnerables a los impactos del cambio climático, como Namibia, El
Salvador y Guatemala, que recibieron menos de cinco millones de dólares.
Cada gobierno presente su Contribución
Nacional Determinada (INDC, por sus siglas en inglés). De esa manera se
conocerán los esfuerzos mundiales para evitar que el calentamiento global
continúe incrementándose. Aunque la lucha contra el cambio climático es un esfuerzo
global, cada país tiene una realidad diferente y por ello la presentación de
sus contribuciones se adaptan a circunstancias únicas como el nivel
socioeconómico, prioridades nacionales, así como los factores de adaptación y
mitigación.
INDCs en el mundo
A la fecha 82 países (u 83 “Partes” de la
CMNUCC si se cuenta la Unión Europea como una Parte adicional a sus 28 países
miembros) han presentado sus contribuciones. Se trata de los países de la Unión
Europea, Suiza, Noruega, México, Estados Unidos, Gabón, Rusia, Liechtenstein,
Andorra, Canadá, Marruecos,Etiopía, Serbia, Islandia, China, Corea del Sur,
Singapur, Nueva Zelanda, Japón, las Islas Marshall, Kenia, Mónaco, Macedonia,
Benín, Trinidad y Tobago, Australia, La República Democrática del Congo, La
República de Yibuti, República Dominicana, Argelia, Colombia, Jordania, Costa
de Marfil, Túnez, Comoras, Granada, Indonesia, Perú, Mongolia, Bangladesh,
Sudáfrica, Mauritania, Ghana, Madagascar, Eritrea, Seychelles, Senegal,
Montenegro, Albania, Georgia, Bielorrusia, República de Moldavia, Kiribati y
Brasil.
Las INDC son un aporte para el nuevo acuerdo climático que se espera lograr en París en diciembre de este año, que entrará en vigor en 2020 y servirá para empoderar a todos los países para que actúen con el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados centígrados. El acuerdo servirá además para aprovechar plenamente las muchas oportunidades que presenta la necesaria transformación global hacia un desarrollo limpio y sostenible.
Fuente:
INDC: ¿Qué aportan los
países para combatir el cambio climático y por qué?
INDC: ¿QUÉ APORTAN LOS
PAÍSES PARA COMBATIR EL CAMBIO CLIMÁTICO? MAYO(18http://libelula.com.pe/noticia/indc-que-aportan-los-paises-para-combatir-el-cambio-climatico/).
Una de las definiciones
más conocidas y utilizadas es la de la convenciónRAMSAR.
Dicho convenio define a
los humedales como todas aquellas extensiones de marismas, pantanos y turberas
o superficies cubiertas de agua, ya sean éstas de régimen natural o artificial,
de forma temporal o permanente, de forma estancada o corriente, dulce, salobre
o salada, incluyendo las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea
baja no exceda de 6 metros. Como podemos ver, esta definición es bastante
amplia, lo cual resulta indeterminado. En el lenguaje común y corriente a los humedales se les denomina charqueras,
pantanos o manglares a los ubicados en la costa.
Los tipos de humedales
existentes varían con respecto de su localización, régimen de inundación o tipo
de vegetación.
En México, los
humedales han sido clasificados principalmente en tres ámbitos.
Marinos y estuarinos, Lacustres,
Palustres.
Los humedales son reconocidos
por las múltiples funciones que desempeñan:
1) Sirven de hábitat,
ya que brindan refugio para una gran variedad de fauna acuática, terrestre y de
aves.
2) Se producen
productos que sirven como materia prima para construcción, recursos
alimenticios, medicinales y ornamentales, todos éstos, resultado de los procesos químicos y biológicos de los
humedales.
3) La belleza escénica
y el aporte recreativo y educacional son funciones culturales de los humedales.
4) Regulan procesos ecológicos esenciales para la vida,
ejemplo de ello son los ciclos hidrológicos y de carbono.
A pesar de las
múltiples funciones de los humedales, que resultan en servicios ambientales en
beneficio para el hombre, son los humanos quienes han alterado y modificado
drásticamente a los humedales. Las principales actividades antropogénicas que
han dado pie a la pérdida de humedales son la tala excesiva, contaminación y el cambio de uso de suelo.
Entre los cambios de
uso del suelo destaca, la transformación de humedales a potreros y el relleno
de humedales, para la construcción de viviendas, centros comerciales o
desarrollos turísticos. Los problemas que se generan con la pérdida de
humedales están vinculados con la disminución de los beneficios de las
funciones que los humedales desempeñan, que se traducen en servicios
ambientales. Una función importante de los humedales es la regulación en el
ciclo del carbono, en la cual ahondaremos a continuación.
En los últimos años, se
han incrementado las concentraciones de
dióxido de carbono (CO2), -el cual es un gas de efecto invernadero- ocasionando
aumento de la temperatura atmosférica, lo cual, podría producir impactos
negativos en la calidad de vida de los seres vivos. El incremento del CO2 atmosférico resulta de la quema de
combustibles fósiles, incendios forestales, y degradación de humedales por el
cambio de uso de suelo. Por lo anterior, es importante que el CO2 atmosférico
en lugar de estar contaminando en el ambiente, sea retenido o almacenado. El
panel intergubernamental de cambio climático menciona que la captura y
almacenamiento de CO2 puede ser una alternativa de bajo costo para reducir las
emisiones de dicho gas.
El CO2 atmosférico es
absorbido por las plantas y convertido en carbohidratos y tejidos a través del
proceso de fotosíntesis, como parte del ciclo del carbono. En los humedales, el
almacenamiento de carbono no sólo se da en la parte área y radicular de las
plantas, si no también, en el suelo. Cuando los residuos de la vegetación del
humedal caen al suelo, el material vegetal se acumula y se forma una capa de
suelo muy rica en materia orgánica. Parte de los residuos orgánicos de las
plantas se degrada, aunque otra porción permanece sin descomponerse debido a
las condiciones de inundación del suelo por lo que el material vegetal se
incorpora al suelo como material orgánico no descompuesto.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) es un
organismo especializado de las Naciones Unidas. Es su portavoz autorizado
acerca del estado y el comportamiento de la atmósfera terrestre, su interacción
con los océanos, el clima que produce y la distribución resultante de los
recursos hídricos.
La necesidad de adaptarse al cambio climático es
cada vez más reconocida en todo el mundo como lo muestra el documental
"Adaptarse a un clima que cambia" producida por la Secretaría de la
Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) por
encargo del Comité de Adaptación.
Destaca el creciente reconocimiento en el mundo de
la necesidad de actuar para adaptarse al cambio climático e introduce a los
espectadores en el tema de la adaptación al cambio climático, mediante
historias inspiradoras sobre adaptación y entrevistas con expertos.
La unidad estadística de investigación en el III Censo Nacional
Agropecuario es laExplotación
Agropecuaria (EA), definida como: “Todo terreno que se utiliza
total o parcialmente para la producción agropecuaria: agricultura, ganadería o
una combinación de ambas, que se explota como unidad técnica y económica dentro
de un municipio; sin consideración del tamaño, régimen de tenencia ni condición
jurídica. Se considera explotación sin tierra, los establecimientos que carecen
de suelo agrícola, pero que se dedican a la producción de animales o productos
pecuarios (granjas porcinas, granjas avícolas, establos lecheros, colmenas,
etc.) independientemente que se encuentren en zona rural o urbana”.La unidad estadística de
investigación en el III Censo Nacional Agropecuario es la Explotación
Agropecuaria (EA), definida como: “Todo terreno que se utiliza total o
parcialmente para la producción agropecuaria: agricultura, ganadería o una
combinación de ambas, que se explota como unidad técnica y económica dentro de
un municipio; sin consideración del tamaño, régimen de tenencia ni condición
jurídica. Se considera explotación sin tierra, los establecimientos que carecen
de suelo agrícola, pero que se dedican a la producción de animales o productos
pecuarios (granjas porcinas, granjas avícolas, establos lecheros, colmenas,
etc.) independientemente que se encuentren en zona rural o urbana”.
Explotación forestal.
La Explotación Forestal es una actividad económica del
sector primario que consiste en la tala de árboles de bosques y selvas
naturales para obtener el máximo beneficio y aprovechamiento económico de
éstos. De los árboles se pueden obtener como productos forestales
principalmente a la madera (fina, dura o blanda), seguido de la celulosa, pulpa
de papel, resina, caucho, seda artificial, cera, entre otros, todos ellos son
empleados como alimento o materia prima para fabricar numerosos artículos.
Contaminación.
Se denomina contaminación ambiental a la presencia en
el ambiente de cualquier agente (físico, químico o biológico) o bien de una
combinación de varios agentes en lugares, formas y concentraciones tales que
sean o puedan ser nocivos para la salud, la seguridad o para el bienestar de la
población, o bien, que puedan ser perjudiciales para la vida vegetal o animal,
o impidan el uso normal de las propiedades y lugares de recreación y goce de
los mismos. La contaminación ambiental es también la incorporación a los
cuerpos receptores de sustancias sólidas, liquidas o gaseosas, o mezclas de
ellas, siempre que alteren desfavorablemente las condiciones naturales del
mismo, o que puedan afectar la salud, la higiene o el bienestar del público.
Obras de grave impacto.
Aquí se incluye
proyectos de gran envergadura que muchas veces se financian con créditos
o aportes internacionales dado sus altos costos. Los mismos pueden incluir
emprendimientos viales (puentes, túneles, caminos o rutas, etc.), centrales
energéticas, atómicas, vaciaderos atómicos, represas hidroeléctricas, etc., y
tienen como común denominador un alto impacto ambiental ole consecuencias casi
siempre imprevistas.
La introducción de especies exóticas.
Muchos hombres han traído a nuestro continente, e
incluso siguen trayendo, animales y plantas que son originarias de otros
lugares (y que se conocen con el nombre de exóticas).
Esto no parecería, a primera vista, ser tan malo pero
resulta que las especies introducidas empiezan a competir por el espacio y la
comida con otras que sí son nativas de nuestro continente. Se reproducen en
forma exagerada porque no encuentran depredadores naturales que frenen su
expansión.
Básicamente lo que pasa es que ocupan su lugar y muchas
veces a costa de la desaparición de poblaciones enteras de nuestras preciosas
especies nativas.
Caza furtiva
La mayoría de los países se han propuesto la creación
de leyes para detener o limitar la caza de especies en peligro de extinción. De
hecho existe un tratado conocido como la Convención sobre el Comercio Internacional
de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que ha sido firmado
por la mayoría de los países.
Aunque muchos animales están protegidos contra la caza,
eso no detiene a algunas personas inescrupulosas que practican la caza ilegal
de los mismos. Esto se conoce como la caza furtiva y en muchos lugares
representa una actividad lucrativa gracias a los altos precios que tienen los
cuernos, el marfil y la piel de estos animales protegidos, entre otras partes
del cuerpo.
Trafico de fauna.
El tráfico de fauna implica toda actividad ilícita
vinculada al comercio de especies silvestres y/o sus partes. Incluye tanto a
las especies vivas como muertas y sus partes, por ejemplo pieles y plumas,
entre otras. Enrique Richard, director del proyecto cuenta a InfoUniversidades
que “es un mercado que se posiciona tercero a nivel mundial después del mercado
de las armas y las drogas”, y asegura que “Argentina es un país tanto de
tránsito del tráfico de especies, como generador de mercados internos y externos
para especies silvestres a servir de ‘mascotas’”.
Ignorancia.
Expertos de la organización están 95% seguros de que los humanos somos
los causantes de la situación que afecta al planeta.
Vivimos en un mundo en donde se ha creado un sistema
con unas raíces tan profundas que ya es parte de nuestra realidad y pensamos
que las cosas tienen que ser así porque si... cuando la realidad es que estamos
cavando nuestra propia tumba sin darnos cuenta.
El monocultivo se
refiere a las plantaciones de gran extensión con el cultivo de una sola
especie, con los mismos patrones, resultando en una similitud genética,
utilizando los mismos métodos de cultivo para toda la plantación (control de
pestes, fertilización y alta estandarización
de la producción), lo que hace más eficiente la producción a gran escala.
Pero al no diversificar lo cultivado, puede haber una rápida dispersión
de enfermedades (cuando el cultivo es uniforme es más susceptible a patógenos).
Los insectos y animales que
antes se alimentaban de otras especies vegetales ahora desaparecen y por ende
también sus depredadores. Así, se propagan las plagas que afectan al
monocultivo, se rocían pesticidas para su control, se contamina el aire, la
tierra, el agua, suma y sigue, todo está conectado.
Por otra parte el daño a los suelos es
considerable, sobre todo si no hay rotación en el monocultivo. Se pierde
fertilidad, pues se empobrece la tierra al absorber la misma especie siempre
los mismos nutrientes. Entonces debemos enriquecerla artificialmente con
químicos y xenobióticos, proceso que requerirá ir en aumento a medida que la
tierra se empobrece más.
Generalmente seducidos por las promesas de
los países ricos, el monocultivo se ha ganado un lugar en el tercer mundo y en Latinoamérica
en particular, donde suelen primar visiones miopes que prometen un boom de
riquezas para hoy, pero de incalculables pérdidas para mañana. Paradigmático es
el caso de los monocultivos para los nefastos biocombustibles, donde los países
desarrollados comprometen la compra de toda la producción, movilizando la
agricultura hacia este tipo de prácticas de corto plazo, retorno dudoso pero
alto impacto ambiental asegurado.
Casos frecuentes de monocultivo se dan con
eucalipto, pino o insigne, en el caso de árboles, o grandes plantaciones de
cereal, soja, caña de azúcar, algodón etc.
La deforestación es la destrucción a gran
escala de los bosques por la acción humana. Millones de hectáreas se degradan o
destruyen anualmente. Éstas son taladas o quemadas, aproximadamente el
equivalente a la superficie de un campo de fútbol cada dos segundos. La deforestación
avanza a un ritmo de unas 17 millones de hectáreas al año – el equivalente a
una superficie que supera a la de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte juntas.
Estamos perdiendo los más frondosos bosques tropicales.
Hace 8.000 años habían una 6.000 millones de
hectáreas. Desde entonces se ha destruido más de la mitad de la cubierta
forestal de la Tierra. De la 3.000 millones de hectáreas que quedan en la
actualidad sólo el 40% son bosques primarios lo suficientemente grandes para
albergar la flora y la fauna originales sin soportar el peligro de la pérdida
de la biodiversidad. Tres países -Rusia, Canadá y Brasil- albergan el 70% de la
superficie de este tipo de bosques.
Los bosques desempeñan un papel clave en el
almacenamiento del carbono, pues son los pulmones de la Tierra. Cuando se
destruyen, el exceso de dióxido de carbono en la atmósfera contribuye al
calentamiento global de la Tierra, y esto comporta multitud de efectos
secundarios problemáticos.
Varias pueden ser las causas de la
destrucción de bosques primarios. Entre ellas se encuentran la explotación
forestal industrial, la minería, la transformación de los bosques en terrenos
agrícolas, los incendios, las inundaciones, la urbanización y la construcción
de infraestructuras.
En las regiones templadas la agricultura se
ha basado en la eliminación de los bosques aprovechando la fertilidad de sus
suelos. Pero los procesos de deforestación son, por lo general, más
destructivos en los trópicos. La mayor parte de los suelos forestales
tropicales son mucho menos fértiles que los de las regiones templadas y
resultan fácilmente erosionables al proceso de lixiviación, causado por la
elevada pluviosidad que impide la acumulación de nutrientes en el suelo. No
obstante, las políticas coloniales se basaban en el supuesto, equivocado, de
que un bosque exuberante significaba suelos fértiles. Con ellas se pretende
conquistar los bosques, sobre todo para destinarlos a los cultivos comerciales
y a la agricultura, y se deja un legado de suelos exhaustos.
La deforestación tropical aumentó rápidamente
a partir de 1.950, con la ayuda de maquinaria pesada. Desde entonces, el
crecimiento de las poblaciones humanas ha llevado también a la destrucción de
zonas forestales por la vía más difícil, a mano. Las tasas anuales de
deforestación en 52 países tropicales prácticamente se duplicaron los últimos
años del siglo pasado.
También está habiendo deforestación y
degradación en zonas áridas y de montaña que poseen ya una cubierta forestal
limitada y son entornos frágiles, expuestos a la erosión de los suelos y otras
formas de degradación, y donde las comunidades pobres dependen mucho de los
bosques para su alimentación, sus combustibles y sus ingresos. Los bosques
higrofíticos tropicales y los bosques tropicales húmedos, que tienen
importancia económica y social local y significación mundial para la
conservación de la diversidad biológica y la regularización del clima, están
también experimentando una rápida destrucción. Entre las principales causas de
la degradación forestal en estos países destacan el excesivo acopio de leña, el
sobrepastoreo, los incendios y las malas prácticas y abuso en el
aprovechamiento de la madera.
Los problemas que resultan más
preocupantes en los países desarrollados son otros. Las principales amenazas de
los bosques son, en este caso, los incendios, las plagas y enfermedades y la
contaminación atmosférica. El empeoramiento de la situación de los bosques
debería ser objeto de grave preocupación en Europa y América del Norte.
El plástico en el medio ambiente comienza en seguida a fragmentarse en partículas cada vez más pequeñas, capaces de ser transportadas a grandes distancias por el viento y el agua. Algunas partículas son tan pequeñas que no pueden verse a simple vista. Por pequeñas que sean siguen siendo no biodegradables y conservando su toxicidad.
Un estudio de 1975 calculó que 6.4 millones de toneladas de plástico terminan en los mares cada año. En la actualidad se calcula que de media hay 13.000 plásticos por milla cuadrada de océano, con un peso total de 100 millones de toneladas.
Sólo somos la tercera generación que utiliza plásticos de forma masiva. En sesenta años de consumo el plástico ha colonizado el mar. En Holanda, los científicos han encontrado restos en el estómago del 95% de las aves analizadas; En Alemania se han encontrado productos químicos procedentes del plástico han sido encontrados en los sistemas reproductivos de los animales, mientras que en California, aumenta el número de ballenas y delfines encontrados muertos, con sus tripas llenas de trozos de plástico.
Los animales las confunden con comida y mueren enredados en ellas. Tortugas, aves marinas, ballenas, delfines y focas son solo algunas víctimas de la contaminación. Ese descuido o falta de conciencia provoca que cientos de organismos mueran cada año ahogados o enredados en bolsas plásticas.
Hemos dejado que el plástico colonice el mar en la superficie, a unos metros bajo el agua y a mil metros de profundidad. Ese material permanecerá ahí abajo durante siglos sobre todo si está a mucha profundidad, porque hay menos oxígeno y nada de luz, los dos factores que ayudan a la descomposición del plástico, así que permanecerá allí durante varios cientos de años.
Pero al mismo tiempo la degradación de la tierra está aumentando en un ritmo rápido.
Según el WWF (Fondo mundial para la naturaleza), un 50% de la capa superior del suelo ha desaparecido en los últimos 150 años. Es una pérdida importante, que pone en duda la capacidad del planeta para producir suficientes alimentos para abastecer a una población en aumento, según los expertos.
Los terrenos fértiles son un recurso no renovable. Pueden tardar hasta un milenio en producir solo un centímetro de mantillo. Además, la salud de esta fina capa tiene ramificaciones claras para la salud del planeta en su totalidad.
“Los suelos retienen el carbono, lo cual contribuye a la mitigación del cambio climático,” explica Mohamed Bakarr, especialista senior en medio ambiente del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM). “La parte más valiosa del suelo contiene mucho carbono, pero a través de la erosión se puede terminar como sedimento en los ríos o suelto en el aire”.
En respuesta, la ONU ha nombrado al 2015 el Año internacional de los Suelos para animarnos a mirar hacia abajo y volver a conectar con la tierra y sus características que dan vida al mundo.